Informe de Entrepueblos en tiempos del COVID

LA DISTANCIA NO SIEMPRE ES EL OLVIDO. INFORME ENTREPUEBLOS EN TIEMPOS DEL COVID

“¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”, Fito Páez

(A los miles de corazones que durante estas semanas nos han mostrado que no está todo perdido)

 

Estimadas amigas y amigos de Entrepueblos:

PRESENTACIÓN

Hemos atravesado más de dos meses de una experiencia inédita en nuestras vidas y en nuestra humanidad. Un largo paréntesis en la “normalidad”, para enfrentar el desafío de esta nueva pandemia (prevista, pero no prevenida) del COVID-19, con sus consecuencias sociales, culturales, psicológicas y de todo tipo, cuyo alcance aún es pronto para dimensionar con precisión. Durante todas estas semanas los estados de ánimo y las expectativas, personales y colectivas, han ido evolucionando. Ahora estamos en ese momento agridulce en que, por un lado, se abren las perspectivas de un reencuentro físico con las calles, con los paisajes y con los afectos sociales, pero a la vez también salimos a la intemperie de lo que nos depare un futuro lleno de incertidumbres en los diferentes ámbitos de nuestras vidas.

Esta crisis del COVID-19 hay que entenderla como un episodio más de la crisis global, una historia cuyo inicio podríamos situar en la recesión de 2008, que tuvo como telón de fondo el pico del petróleo. En otras palabras, estamos hablando del agotamiento del modelo de crecimiento y globalización capitalista. Una crisis multifacética (ecológica, económica, social, política, cultural,, energética, etc.), en que la economía global deambula en altibajos (cada vez menos “altos” y cada vez más “bajos”). Y de la que, seguro, no tardaremos en ver más capítulos. Por ejemplo, tal vez este próximo verano con olas de calor inusuales.

Como llevan señalando desde hace décadas cada vez más voces, una salida humanamente aceptable de esta crisis demanda el cambio profundo e integral de modelo de sociedad y cultura. Para evitar la otra posible salida, la humanamente inaceptable, urge un mayor protagonismo social. Ese tipo de cambios no van a surgir de los grandes poderes económicos, sino a pesar de ellos. Tampoco por iniciativa de las instituciones políticas (ni siquiera de las que están gestionadas por grupos o personas más críticas). Requieren impulsos desde abajo, basados en la reconstrucción de comunidad, desde lo local con conciencia de ciudadanía global.

En todos los continentes un enjambre de personas, comunidades, organizaciones y movimientos vibran en la misma onda de empujar los cambios necesarios desde sus territorios. Una red extensa en defensa de la vida y de la justicia social de la que queremos sentirnos parte.

Por eso, cuando a continuación os presentamos las actividades que Entrepueblos y nuestras organizaciones aliadas de aquí y de América Latina/Abya Yala estamos impulsando en este contexto, lo hacemos no solo con la finalidad de rendiros cuentas para que sepáis en qué se traduce vuestro apoyo, sino también para reflejar el movimiento de esta comunidad global, aunque solo sea una pequeña parte de ella: la que se mueve en los alrededores de una pequeña organización como la nuestra.

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Fuente: JOE KLAMAR/AFP via Getty Images

NUESTRO TRABAJO EN RED CON MOVIMIENTOS IBÉRICOS Y EUROPEOS

Desde el primer momento del confinamiento quisimos hacer nuestra pequeña aportación a esta reflexión y acción colectiva, al menos entre los sectores sociales cercanos de nuestro país y de América, con diversas actividades que agrupamos bajo el lema de “para no volver a la normalidad”. Particularmente destacamos las dos principales video-conferencias realizadas, que a día de hoy han tenido más de 12.500 visualizaciones en conjunto, cuyas grabaciones podéis consultar:

La pandemia del Covid-19, ha afectado a 195 países, y ha llevado al confinamiento de más de una tercera parte de la humanidad. Nos muestra que somos un solo mundo, que no somos inmunes a cualquiera de los impactos de este sistema económico en los ecosistemas y en la salud de las personas en cualquier otro lugar del mundo. Es decir, nos ha hecho más patentes las vulnerabilidades de nuestro modo de vida y los límites del crecimiento económico. No hay soluciones nacionales y al mismo tiempo las soluciones pasan por la relocalización de gran parte de nuestras actividades. Es decir, por una soberanía internacionalmente comprometida y solidaria.

Por eso, junto a otras organizaciones y a algunas coordinadoras de organizaciones de cooperación hemos querido salir al paso del discurso del “primero lo nuestro”, sostenido con diferentes argumentos desde la extrema derecha hasta los medios de comunicación e incluso por administraciones “progresistas”. Estamos haciendo un seguimiento de las reacciones de las diferentes instituciones respecto a la gestión de la cooperación durante este período de alarma, en el corto plazo, y sobre todo los indicios que dichas administraciones van apuntando respecto al futuro de las políticas de cooperación a medio y largo plazo. No hay espacio aquí para entrar al detalle de estas reacciones, porque son extremadamente variadas. Pero no cabe duda de que, con el inicio de la desescalada nos espera un periodo muy intenso, ya que nos toca sostener las dificultades, precariedades y graves tensiones que viven nuestras organizaciones y comunidades aliadas en América Latina (ahora en pleno auge de la pandemia) y, al mismo tiempo, las exigencias, rigideces y presiones de la maquinaria administrativa de nuestras instituciones públicas.

En el terreno de la intervención social hemos tratado de participar y/o apoyar algunas causas que se han levantado en medio del confinamiento y que coinciden con los temas que veníamos trabajando.

  • Estamos apoyando la campaña por un Plan de Choque Social iniciativa desplegada desde los primeros días del estado de alarma desde una coalición de más de 200 organizaciones sociales y sindicales, que tiene como objetivo plantear una serie de propuestas urgentes en diferentes planos económicos y sociales, para hacer efectiva la frase “que nadie se quede atrás” para “proteger a la mayoría de la sociedad desde la solidaridad, la organización colectiva y la movilización”, exigiendo “una salida de esta crisis sanitaria, social, de cuidados, climática, ecológica y económica que ponga la vida en el centro y no los beneficios de las grandes empresas”, reclamando cosas como la defensa de los servicios públicos o la Renta Básica Universal e Incondicional.
  • Después de las masivas movilizaciones del 8 de Marzo, los movimientos feministas han respondido a las consecuencias de la crisis del COVID de forma apegada a los territorios, desde ahí estamos participando, vinculándonos en diversas de sus iniciativas y demandas. Al momento de escribir este texto, se está lanzando una campaña del propio Plan de Choque Social, a iniciativa de un incipiente eje de feminismos, dirigido a las redes de apoyo vecinales para que estén en alerta y puedan dar acompañamiento a las mujeres en situación de violencias, pero también para reclamar recursos de atención pública contra estas violencias machistas, que se han recrudecido al amparo del confinamiento.
  • Dando continuidad a nuestro apoyo a la organización de las trabajadoras del hogar y los cuidados, (en cuyo II CONGRESO “Juntas Transformamos desde la acción ¿y Tú?, celebrado el pasado diciembre en Madrid, colaboramos con la gira de una compañera de la Red de Trabajadoras Domésticas de Honduras a petición de Plataforma por Honduras en Madrid y a Mujeres Migrantes Diversas de Barcelona), colaboramos la organización de un encuentro internacional virtual, el 3 de mayo entre diferentes asociaciones de trabajadoras del hogar y los cuidados del Estado español y de Honduras “Por la dignificación del trabajo del hogar y los cuidados. Atravesando fronteras y acuerpando luchas». Al mismo tiempo que hemos difundido la campaña “Yo apoyo el reconocimiento de plenos derechos para las trabajadoras de hogar y cuidados, también en la crisis sanitaria” para reivindicar los derechos de este invisibilizado colectivo, demandando medidas “sin excluir a las más de 200.000 personas que trabajan sin contrato”.
  • Nos hemos unido a la iniciativa ciudadana Regularización Ya, una demanda urgente por la regularización permanente y sin condiciones de todas las personas migrantes y refugiadas ante la emergencia sanitaria, como hizo por ejemplo el gobierno de Portugal, demandando una solución integral, inclusiva y humana a los retos sociales y económicos de este colectivo ciudadano. Apoyamos la realización del Encuentro virtual estatal “¿Quiénes son lxs trabajadorxs de este 1º de mayo? Demandas desde los márgenes”, con portavoces de trabajadoras del hogar y los cuidados, de vendedores y vendedoras ambulantes, de jornaleros y jornaleros del campo y de trabajadoras sexuales. Y en el mismo ámbito, hemos apoyado la iniciativa “No retomar el internamiento en los CIE cuando acabe la pandemia”, junto a más de 130 organizaciones.
  • Desde su inicio Entrepueblos ha estado implicada con los nuevos movimientos surgidos por la emergencia climática y ecológica. Durante este tiempo de confinamiento hemos participado en la Acción Global por el Clima , convocada por Fridays for Future, 2020 Rebelión por el Clima y Alianza por el Clima, con la proyección de mensajes, imágenes y sombras desde los balcones, demandando una salida a la crisis sanitaria que ponga en el centro al planeta y a las personas y tenga en cuenta criterios de justicia social y climática. Y ahora mismo se está preparando una jornada de acciones descentralizadas de calle presenciales para el próximo 5 de junio, día el medio ambiente.
  • Una de las principales lecciones que nos plantea la crisis del COVID es la revalorización de la soberanía alimentaria. En el futuro inmediato que nos espera será más evidente la necesidad de políticas que favorezcan “el cumplimiento del Derecho a la Alimentación basado en productos sanos, nutritivos, sostenibles y sin tóxicos”, dejando atrás los modelos agroindustriales y globalizados. Como sabéis, Entrepueblos lleva años trabajando en esta línea, por eso nos hemos implicado en varias iniciativas locales y apoyamos la campaña SOS Campesinado en la que ,”ante la falta de respuesta clara del gobierno central, más de 700 organizaciones reclamamos soluciones concretas a todos los problemas derivados del estado de alarma para la pequeña agricultura, aportando soluciones muy concretas y posibles de aplicar en el contexto de crisis sanitaria”.
  • En el plano internacional promovimos un comunicado público de la Red EU-LAT (red europea de organizaciones de cooperación con América Latina) dirigido a las instituciones europeas sobre la necesidad de mantener la defensa de derechos humanos, económicos: “Defender los derechos humanos en tiempos de crisis” . Y en estos momentos también estamos preparando un llamamiento para hacernos portavoces de las comunidades indígenas y campesinas frente a los atropellos que están enfrentando en su seguridad y en sus territorios, por parte de las empresas de proyectos extractivos (minería, madereras, represas, monocultivos, etc.).
  • Y en cuanto a la red europea contra los Tratados de Comercio e Inversión (TCI), se planteó la necesidad de una Moratoria de los TCI impulsada por 300 organizaciones nacionales e internacionales exigiendo que los ministros de comercio y la OMC que suspendan todas las negociaciones de tratados comerciales y de inversiones durante el brote del COVID-19  y se concentren en garantizar el acceso a suministros médicos y en salvar vidas. Así como resaltar como estos tratados, más que una solución, son claramente el origen de problemas como esta pandemia.

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EN AMÉRICA LATINA/ABYA YALA

En nuestra anterior crónica de finales de abril, “Seguimiento de Entrepueblos sobre la crisis del COVID-19”, ya empezamos a dar cuenta de las denuncias y alertas que estaban surgiendo desde los movimientos y organizaciones sociales de América Latina ante a las políticas de los gobiernos para enfrentar el COVID-19: en defensa de los derechos y libertades públicas frente a las políticas autoritarias; en defensa los derechos sociales y de los servicios públicos y contra las medidas de ajuste estructural y la deuda externa; contra el confinamiento patriarcal, que deja el peso de la crisis en el trabajo de reproducción de las mujeres, y las encierra con sus agresores; en defensa del derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria, etc.

En estos momentos, con las mismas situaciones y tendencias prolongadas durante todas estas semanas, y con el debate sobre la próxima “reactivación” a la vista, son innumerables las campañas e iniciativas que han surgido de los movimientos sociales y de los pueblos en los diferentes ámbitos, en las que se han implicado las organizaciones y los proyectos con las que cooperamos.

A continuación, hacemos un breve repaso resumido, agrupado por temáticas. Pero para quien quiera tener más información, acompañamos un informe más detallado por países, elaborado por las y los cooperantes de Entrepueblos en colaboración y/o con las organizaciones locales.

FEMINISMOS

En Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Ecuador y Perú, desde los movimientos feministas y algunas organizaciones mixtas, desde organizaciones y proyectos en los que coopera Entrepueblos, se está llevando a cabo un trabajo intenso en diferentes ámbitos:

  • Visibilizar el aumento de las violencias machistas contra las mujeres en el marco de la crisis por COVID 19 exigiendo respuestas de los sistemas de atención públicos. En Ecuador la organización Geografía Crítica creó un mapeo colaborativo con espacios de respuesta a la violencia machista.
  • Casas refugio e iniciativas de apoyo e información a mujeres víctimas de violencia, apoyo psicoemocional y jurídico. Programas de salud mental a través de medios locales
  • Asesoría legal a mujeres despedidas o suspendidas de sus puestos de trabajo.
  • Redes de apoyo mutuo y comunitario para enfrentar vulnerabilidades y violencias.
  • Mujeres indígenas brindan información en idiomas propios sobre cómo prevenir y atender a emergencia a través de la medicina ancestral, usando los bienes propios de cada territorio.
  • Visibilización de la vulnerabilidad especial de trabajadoras domésticas, mujeres con VIH, mujeres con discapacidad, mujeres retornadas y migrantes, adolescentes, embarazadas/víctimas de abusos sexuales, y mujeres de la tercera edad, trabajadoras sexuales, colectivos LGTBI,
  • Cajas de resistencia para trabajadoras domésticas.
  • Campañas en favor de reparto igualitario de tareas y cuidados durante emergencia.

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Fuente: EFE/Raphael Alves

PUEBLOS INDÍGENAS Y DEFENSA DEL TERRITORIO y SOBERANÍA ALIMENTARIA

Los pueblos indígenas de Abya Yala, ya se trate de los pueblos mayas de Centroamérica, los pueblos andinos o los amazónicos, se han movilizado con líneas de acción bastante comunes,

  • Autogestión de las comunidades en sus territorios con cierre de accesos a ríos y carreteras y control de la circulación mediante las guardias comunitarias. Uso de medios locales para posicionar información clave y fortalecer a portavoces locales.
  • Conformación de comités de emergencia comunitarios; campañas de información y prevención en lenguas originarias; generación de un protocolo sanitario para el manejo de la pandemia en territorios indígenas siguiendo recomendaciones de la OMS y de la OPS.
  • Cuidado del territorio y bienes comunes, vigilancia de actividades extractivas a partir de apps, levantamiento de información de lo que ocurre en territorios a nivel nacional. Y en algunos casos exigencia de moratorias a los proyectos extractivos.
  • Fortalecer redes de comercialización directa campo ciudad. Fortalecer la soberanía alimentaria. Fondos solidarios de apoyo en la población indígena urbana.

En Guatemala se está conformando un Frente Campesino. A iniciativa de 4 organizaciones de base (Comité de Unidad Campesina, Comité Campesino del Altiplano, Nuevo Día y la Unión Verapacense de Organizaciones Campesinas), al que se van sumando más organizaciones. El objetivo es participar activamente en la reactivación de la economía campesina, indígena y ancestral, así como defender los derechos del campesinado y los pueblos originarios a la tierra y el territorio. Ha elaborado una Propuesta campesina, que se ha presentado ya al gobierno, con 11 demandas concretas.

En El Salvador, el movimiento campesino está demandando la aprobación de ley general de aguas y la ley de soberanía alimentaria, que llevan años atascadas en la Asamblea Legislativa, y se organiza para:

  • Respaldar a juntas de agua comunitarias para solicitar retraso en el pago de energía eléctrica.
  • Distribuir de alimentos a comunidades y sectores más excluidos.
  • Entrega de paquetes agrícolas bajo un nuevo enfoque agroecológico.
  • Reclamar un Plan de reactivación del sector agropecuario que incluya: créditos con intereses bajos, garantizar la tenencia de la tierra, recuperación de suelos, instalación de centros de acopio de granos básicos, exoneración del IVA a insumos para la producción agrícola.

DERECHOS HUMANOS

En prácticamente todos los países, tanto en América Central, como en el área andina, se registran importantes denuncias sobre los abusos en las vulneraciones de varios derechos fundamentales de la población más allá de las medidas estrictamente necesarias para controlar la pandemia, y al amparo de dichas medidas. Frente a estas situaciones, las organizaciones de DD.HH. y de protección a personas defensoras están trabajando en:

  • Seguimiento, activación de protocolos, registro y denuncia de violaciones a DD HH a nivel nacional e internacional. En el caso de Perú, denuncia de la ley de policía aprobada en este contexto. En El Salvador, demandas de inconstitucionalidad sobre algunas medidas legales adoptadas por el gobierno.
  • Denuncias y demandas ante la vulneración por parte de los gobiernos al derecho a la libertad de prensa y acceso a la información.
  • En Honduras, el COPINH y organizaciones de DD.HH. han denunciado que el proceso de Justicia para Berta Caceres está en riesgo por los planes de liberar a los condenados con la excusa del COVID-19, así como la militarización de algunos territorios. Y en Guatemala se denuncia las iniciativas que pretenden sacar de la cárcel a militares condenados y en prisión preventiva por delitos de desaparición forzada, violencia sexual y delitos contra los deberes de humanidad.
  • Denuncias de la criminalización a personas defensoras de DD.HH. y ambientales y asesoría y asistencia jurídica a personas afectadas.
  • Denuncias al ministerio de trabajo por el incumplimiento de derechos laborales y los intentos por restringir derechos laborales. Denuncias sobre la desprotección del personal de salud y otros servicios públicos.
  • En Honduras se ha denunciado también la corrupción en el reparto de recursos de la emergencia a favor de militares y grupos de poder del partido de gobierno.

PERSPECTIVAS POST-COVID

Como empieza a ocurrir también en nuestro país, en los últimos días empiezan a aparecer análisis, reflexiones y propuestas sobre las perspectivas que se abren a la sociedad tras la fase más aguda de la crisis sanitaria.

Acción Ecológica de Ecuador ha estado emitiendo continuamente comunicados y reflexiones sobre las causas subyacentes y las consecuencias de esta pandemia y estos últimos días ha lanzado una “Agenda Ecologista para la Transición”, con la propuesta de un “pacto nacional para establecer condiciones de estabilidad ecológica y climática, que enfrente las contradicciones recuperando la ley de la entropía, como ley límite de la naturaleza que gobierna los destinos de la vida invadida por la ley del mercado”.

En Perú Cooperación ha publicado también un análisis, bajo el título “¿Qué hacer? ¿Qué rumbo tomar?”, que concluye diciendo: “La prioridad de hoy es enfrentar y superar esta enorme crisis de salud pública, pero sin perder de vista los otros males crónicos que están en agenda desde hace tiempo. Como decía un mensaje difundido estas últimas semanas, no podemos regresar a la normalidad porque la normalidad era (es) el problema”.

Imagen destacada “Su riqueza es nuestra pobreza” reza en las pancartas de manifestantes durante una protesta en Buenos Aires pidiendo ayuda para los desfavorecidos en esta crisis profundizada con la Covid-19. REUTERS – AGUSTIN MARCARIAN